Pequeño Cinturón
Ayer en la noche tuve un sueño tan mutante que ni te cuento, ataques de criaturas mutantes en épocas apocalípticas explicit violence and gore, combinado con una serie de tv, un “amigo” jugoso en el teléfono y un principio en el que alguien que conoces apagaba un cigarro en mi polera (conmigo adentro), y eso que ni fuma. Hasta salían 2 viejas, una que me cae muy mal y otra que respeto con toda mi humanidad, en el sueño eran parientes lo que me hacía colapsar la mente y huir por toda la villa.
Pero ese no es el punto, ayer me desperté decidido a tener un día genial, un día diferente y pulentosky. Aunque hice trampa, ayer tenía planes así que era natural esperar que al menos fuese distinto.
Durante toda mi estadía en Francia el mayor provecho que he sacado no ha sido: ni de las matemáticas, ni de los museos, ni los monumentos, ni de viajar, ni de las “francesas” (ojalá algún día dejen de preguntarme: oye campitos y ¿que tal las francesas? no lo soporto).
El mayor aporte que el primer mundo me ha entregado no ha sido ni salud, ni educación, ni cultura, ni amistad, ni menos aún contacto humano ni vida. Lejos lo que más he disfrutado aquí son:
bombomboooooooooooom
Los Recitales
He visto muchos muchos grupos y shows que hacen que se te caiga el pelo, te tires tres peos, un estornudo con tos y erupto incluido. La calidad del sonido aquí es fuera de serie, el comportamiento del público notable, la puntualidad es asombrosa.
A ver he visto a Nile, Six Feet Under, Fintroll, The Australian Pink Floyd Show, Return to Forever!!!!!!!!!, Slayer, Trivium, Amon Amarth, Mastodon, Kreator, Greg Howe, Enslaved, Dark Tranquility, No use for a Name, Cyniq, Opeth… eso sin contar las millones de bandas que vi en el allmighty Hellfest.
Pero pero pero, por si fuera poco, ayer decidí ir a un festival de Jazz a ver a uno de mis artistas favoritos. La primera vez que lo vi fue aquí en parís y me pareció que estaba mirando a un verdadero genio. El incomparable, el único:
Chick Corea
Se presentaba solo frente a su piano. Pero era Chick y cualquier precio es barato. El festival se desarrollaba en un lugar en la periferia, al cual tenía que llegar en un tren que nunca había tomado, no cachando nada en la estación terminé achuntándole preciso y subiendome a lo Indiana Jones. Al llegar a Enghien les bains se veian las calles aledañas adornadas, música sonando, me encantó.

Enghien Jazz Festival
Durante todo el día hay conciertos gratis por todo el lugar y en la noche hay una función estelar pagada en el casino.

Le Casino
El año pasado estuvo John McLaughlin pero en aquel entonces yo era un pobretón que con suerte tenía para comer. Ahora soy un pudiente adulto joven que tiene dinero para gastar en estos shows de alta alcurnia. El lugar aledaño era muy lindo, aproveché de ver uno de los shows gratuitos de Nat & Co, un estilo bien de New Orleans, nada del otro mundo, pero muy entretenido. Además el vocalista, pianista tocaba el bajo con los pies no que no deja de ser asombroso de prescenciar.
Insisto en que el lugar era precioso, me gustó demasiado:

A la orilla del rio
Pero como su servidor es tan re saco’e wea se le olvidó llevar la cámara, así que estas pics fueron capturadas con mi celular.
En momentos así en lugares así, cuando el sol te calienta la piel y hay una brisa refrescante a tu alrededor, y toda la gente sonríe como si nada malo ocurriese en el mundo, todo tiene un brillo distinto, otro color. Como que uno mismo sonríe y se siente parte de algo de lo que realmente no es parte, me recordé a mi mismo en ocasiones similares y temí perder esa sonrisa al percatarme de mi soledad, de lo ridículo que me veía aislado entre grupos de amigos, familias y parejas. Y si se me pasó por la cabeza, esa ínfima esperanza de que algo sucedería que cambiaría mi destino. Lo bueno fue que no se me borró la sonrisa, que estaba tan acostumbrado a situaciones similares, que esa esperanza fatua no me golpeó, no se llevó lo bello del día. Y pasé mi tarde tomando cerveza escuchando low times big bands, en un bello barrio, rodeado de gente alegre.
Hasta que llegó el momento, la hora del maestro, la presentación de Chick.
Entre a un teatro muy pituquiento, y una moza buena moza me llevó hasta mi asiento que no podía creer lo adelante que era!!!!!! 5 fila! (los conté) Onda pero onda onda onda terrible adelante. Como siempre me pasa me toco al lado del weón más pinta mono de la audiencia, el que canta los temas, que percute en sus piernas, que se mueve, tose, abre la mochila cada 3 minutos. Por supuesto también los únicos viejos que llegaron tarde fueron los de mi fila. Peeeeeeero por otro lado quedaron unos asientos desocupados y me avispé para alejarme del monkey paintor. Como que habían puros vejestorios donde estaba yo, pero no me miraban raro. Mucha gente vestida de gala. Y yo con tufo a chela y olor a sobaco.
Hasta que apareció el señor Corea entre medio de una gran ovación. Partió con un tema de él con Gary Burton, beautiful. Siguió con un pequeño tributo a Monk y Bud Powell que fue maravilloso. Siguió con obras de un italiano del 1685 que no recuerdo el nombre y despues un ruso de apellido Skryabyn o algo así, leyendo partitura y todo viejo. Era como verlo practicar. Terminó con una serie de piezas compuestas por él mismo, la primera no estuvo tan notable como las demás. Hubo dos que fueron magistrales.
Luego se tomó un receso de 10-15 minutos y nos dijo que iba a volver con una sorpresa.
Yo salí al parquecillo y bebí otra cervecilla junto al río escuchando blues en vivo obviamente. Volví al casino para ver la sorpresa que nos tenía Chick. Nos contó que cuando vió en su itinerario Francia, Enghien, no tenía idea de donde quedaba eso. Pero notó que llegaban al aeropuerto Charles de Gaulle y entonces dijo “aaaaaaah París”. Se le ocurrió contactar a un gran amigo suyo (desde ese momento mi mente solo decía “Jean-luc Ponty Jean-luc Ponty Jean-luc Ponty…”), lo llamó por teléfono y su amigo le dijo “pero wn, pta yo ya me iba de vacaciones”, pero al final lo pudo convencer de ir a tocar con él. “Ladies & gentleman, mi buen amigo y gran violinista Jean Luc Ponty!!!”
Casi se viene abajo el teatro con los aplausos. Partieron simplemente improvisando, una jam session… dejaron la pura cagá. Siguieron con un clásico de Scott Joplin y compadre, Ponty parecía Hendrix en ese violín… impresionante. Desde que Jean-Luc puso un pie en el escenario que en mi mente pedía la canción “la rumba de armando”, pues la grabación original es con aquellos dos grandes geniales músicos. Incluso estuve tentado de pedirla, yo que siempre ando pidiendo temas (preguntadme por mis anécdotas con Opeth y No use for a Name). Pero claro que claro que si la interpretaron, y de que manera!!! y con que clase!!!!!!! Casi lloro cumpa, es que no me cabía en la cabeza, tanto ritmo, tanto swing, tanto feeling. Además que sin batería, sin bajo, cómo mierda lo hacían??? para no perder el tempo, ni la onda por decirlo así, lo unico que llevaba el ritmo era el pie derecho de Chick, y más encima el parcito haciendo six on fours encima del aire, era de otro mundo aquello. Pero me gustó porque sin sección rítmica el espectador tenía que estar muy atento, ser muy complice para entender lo que estaba pasando. Pero por Pitágoras qué magistral fue aquello, si la primera parte estuvo magnífica, esto ya fue hyper mega fantabuloso y colosal.
Con eso se despidieron, pero nadie se quería ir!!!!! Se aplaudió hasta que volvieron, y ahora si compadre. Esta canción Chick me la debía porque no la tocó con Return el año pasado… SPAIN ——– nada mas que agregar.
Podría haberlos escuchado fácilmente durante una hora improvisar sobre este tema sin jamás aburrirme. Brillante, genial, soberbio, sublime, todo lo que quieras. Nunca había escuchado esta canción en vivo, y la he visto como en mil ocasiones por la tele o youtube. Cuando el final se veía inminente me dije “weón yo me voy a parar a aplaudir, aunque nadie más se pare”, y un weón me ganó y se paró antes a aplaudir como loco, así que yo me paré al toque, y de al lado mío al mismo tiempo, y en dos segundo todo el teatro estaba de pie en una ovación extrema.
Me di vuelta y le dije a cualquier persona “incroyable!” a lo que me contestaron “magnifique”…
No pude evitar seguir tarareando España todo el camino de vuelta a París y hasta mi studio…
Ojalá vuelva Chick el próximo año.
Aunque creo que ya
no me debe ninguna canción.

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