Czar Mastodonte

Si lo sé, lo admito, lo hice al menos una vez. Esa vez, la primera vez.

Pero no tenía la más mínima idea que lo estaba haciendo!!! De haberlo sabido tal vez no lo habría hecho… o lo habría hecho de otra manera, con ayuda.

No creo que nadie más que tú se haya dado cuenta, ni siquiera los más cercanos a ti se podrían haber percatado de aquello en ese momento.

De haber sabido que te estaba rescatando, las cosas habrían sido distintas.

No es que me arrepienta de rescatarte, pero no sabía lo que iba a significar. No tenía idea que otros habían fallado, que llevabas tanto tiempo en esa situación.

Lo que no pude soportar fue que después de eso tu te decidiste a creer que solamente yo te podía salvar. Por eso ahora cada vez que estás en el hoyo buscas mi mano, y ninguna otra. Cada vez que necesitas rescate esperas que yo y solo yo te salve.

Yo nunca pedí esa responsabilidad, no la quiero, no me corresponde. Tu a cada rato necesitas mi mano para salir, yo solo tengo dos y las ocupo muy seguido. No eres el único que pide ayuda, otros también me demandan atención, otros más importantes y que no la necesitan tan seguido ni de manera tan complicada.

Perdóname pero tienes que aprender a salir solito, deja de esperar por mi rescate, yo no tengo nada de héroico, es simplemente algo que no va conmigo.

No quiero que sigas metido ahí, no me gusta claro está. Pero tampoco tengo tiempo ni corazón para rescatarte a cada minuto, a cada segundo. A veces yo caigo en mis propios problemas y necesito mis dos manos, tu también tienes un par, aprende a usarlo.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Todos pensamos que esa vez, la primera, vez me estabas rescatando. Yo lo creí, desde lo más profundo de mi corazón. Y dado que tantos intentaron, y considerando todo el tiempo que pasé metido en el hoyo, admito que te vi como la única persona con la habilidad para rescatarme.

Estaba equivocado,

y tú también.

Lo que ocurrió fue que nunca me rescataste, yo estaba metido al fondo tan al fondo que aunque al principio me levantaste una poca, yo terminé por hacerte caer conmigo, al fondo.

Y para mí no fue tan malo, al menos éramos dos en aquel infierno.

Pero tú eres mucho mejor,

te merecías algo mucho mejor

que un infierno en compañía.

Por eso decidí exiliarte y te ayudé a salir. Así que no fue como tu crees, no pasó que cuando tu dejaste de ayudarme yo caí de nuevo.

Yo nunca salí,

tu pudiste salir

porque yo decidí soltar tus piernas.

A veces añoro que pases y me tiendas una mano, para ver si esta vez si puedo salir.

Pero tu no quieres volver a rescatarme,

y yo no quiero que vuelvas a morar en mi infierno.

Por esa razón

es que te digo:

HUYE!!!

Corre en la dirección opuesta cada vez que oigas mi voz desde el suelo!!!

Pero,

si por esas casualidades de la vida, nos encontramos afuera…

me gustaría que no arrancaras.


~ por enemigodelacircunstancia en 30 Junio 2009.

2 comentarios to “Czar Mastodonte”

  1. hay dos tipos de personas en este mundo;
    a las q les gustan este tipo de cuentos,
    y a las que no.

  2. Yo soy del primer tipo.

Escribe un comentario