Plagio Descarado – Persecución
Es una lástima, una tragedia. Siempre lo he visto como alguien lleno de talento, y creo que no soy el único. El otro día lo fui a ver, por supuesto me pidió que llevara algo de beber. Al abrirme la puerta me preguntó “qué trajiste??” antes de decirme hola. Verlo así me cuesta. La pieza hedionda a cigarro, a cerveza, a transpiración, el mismo en pijama, una bata llena de hoyos y manchas, unas pantuflas que alguna vez fueron blancas. El pelo asqueroso, al menos aún se sigue lavando los dientes con meticulosa periodicidad. La pieza llena de botellas vacías, cartones de cigarros vacíos, ceniceros rebosantes.
- Qué cuentas???
- Pianos, botellas, ovejas, veces que me han humillado. Y tú, qué cuentas??
- De la luz, del agua, del teléfono… Hace cuanto no sales de aquí???
- Ayer fui a comprarme un six pack a la esquina, no me mires con esa cara, no salí en pijama.
Me da pena porque él es alguien con tanta capacidad, al menos lo fue y lo demostró. Hubo un tiempo en que producía tanto, tenía tantas buenas ideas y no solo las tenía sino que las plasmaba. Trabajaba tan sistemáticamente, con tanta dedicación. Quizás nunca se lo dije pero admiraba esa manera tan organizada de llevar sus tareas, hasta para jugar videojuegos era así, metódico.
Pero si me permito criticarle algo es que siempre ha sido muy dependiente de las mujeres. Ese período de “alta producción” que tuvo fue todo gracias a Ester. Sino fuera por ella nunca habríamos visto hecho nada de todo eso que él creó en su mente. Supongo que ella vió profundo en él, incluso más allá que los que éramos más cercanos a él. Es verdad que lo tomó cuando era un cabrito recién, pero un par de años más tarde lo transformó en alguien que daba gusto. Ella se dió cuenta de la genialidad que había en ese niño-hombre y viviendo a su alrededor le potenció todo ese talento. Imagino que él al tener control sobre esa parte de su vida, podría centrar su cerebro de motocicleta en otras actividades, producir y maravillarnos con esas ideas. En ese tiempo uno lo miraba o hablaba con él y se daba cuenta que iba a llegar a ser un gran hombre, lástima que eso fue lo más grande que alcanzó a ser, la esperanza de serlo. Pero al final el mérito no es de él, sino de Ester, porque ella lo aguantó, lo moldeó, lo incentivó. Era tan devota de él, como ninguna mujer podría serlo jamás. Recuerdo como lo miraba cuando creaba, llena de orgullo, de devoción, me encantaría que mi señora me mirara así de vez en cuando. Quizás nunca fui honesto con él y jamás le dije que admiraba lo que hacía, que me daba rabia que le fuera tan fácil encontrar esas estructuras que para mi son tan esquivas, que fuera tan metódico, tan paciente. Tal vez debí hacerlo, al menos decirle que lo que hacía me parecía interesante, que me gustaba.
Pero siempre tan dependiente de las mujeres, nunca entendí bien por qué no siguió con Ester y hablar con él esos temas es tan complicado, se oculta demasiado bien tras el lenguaje. Luego de ella produjo un par de cosas, pero todo apuntaba a una bifurcación fatal. Fueron tantos los fracasos amorosos que tuvo que se le notaba un cresciente doble estándar, por un lado se volvía más y más romántico, y por otro lado se encerraba más y más en si mismo, se odiaba cada vez más. Se convirtió en alguien tan amargo, hasta desagradable en ocasiones. Ese cuestionamiento constante era irritante. Pensar que era la misma persona que nos alegraba la existencia, que era el mismo ser humano que necesitabamos para reírnos, para que el carrete fuese total. Pasó de eso a arruinar tantas juntas con su conducta eufórica, irracional, soberbia. Pero era extraña su soberbia, o sea estaba convencido de que era alguien tan pero tan despreciable que cuando lo tratabas de convencer de lo contrario tenía una red de argumentos tan brillantes para defender lo patético de su existencia que no sabías si era un genio o un esquizofrénico.
Algo tiene que haber pasado en ese período, que todo lo que yo admiraba de él fue desapareciendo, y es tan triste, alguien con todo ese potencial, que dependa tanto de otra persona.
Cuando apareció René en su vida fue como verlo renacer, lo recuerdo tan claramente, una vez cuando fuimos al bosque de Vincennes con Riquelme y él, y los chistes y las ideas graciosas le salían hasta por los codos. Y para que decir lo que produjo en ese tiempo, fue como si hubiese juntado todo lo que había aprendido en tantos años de vagabundeo desde lo que hizo estando con Ester. Con todo eso creó algo tan completo, tan acabado. Pero René no lo supo cuidar, René no es una mujer que cuide, es una mujer a quién hay que cuidar. Y mi querido amigo con suerte sabe cuidar de él mismo va a cuidar a alguien más. Por qué tenía que ser así??? tan dependiente del amor de pareja??? Me da rabia, siento que es inmadurez de parte de él.
Cuando lo veo me da pena, es tan simple como que alguien se quiera hacer cargo de él, que vea su genialidad bizarra oculta en medio de sus botellas vacías y colillas de cigarro, así como la vimos yo y Ester. Simplemente necesita alguien que lo cuide, lo encarrile, lo ponga a crear de nuevo, a producir, que lo limpie y lo aleje de sus vicios. Yo intenté presentarlo, juntarlo con amigas de mi mujer, pero nadie se quiere hacer cargo de un desastre de persona como él.
Fui negligente, en parte es mi culpa, porque cuando estaba mejor, cuando al menos se bañaba y salía de su casa yo debí haber estado ahí, esa era el momento de ayudarlo, cuando tenía sentido. Ahora…ahora no queda nada más que venir a verlo de vez en cuando para saber si todavía respira.
- Como está tu Nelita?? – me pregunta.
- Bien esta la iñora, mas gordita no más.
- Jajaja, y tus niños???
- Grandes, cada vez más peligrosos y simpáticos.
- Me gustaría verlos, pero tu sabes…
- No te preocupes, si entiendo.
- Y tu todavía…?
- Un poco, casi nunca. Poco tiempo me queda entre la Nelita, los niños y la pega.
- Siempre pensé que eras muy bueno. Y de los muchachos sabes algo???
- Todos siguen igual, Elan sigue su vida nómade, 2 o 3 años y se cambia de ciudad. Timi sigue en esa eterna incertidumbre, pagando pensiones alimenticias a diestra y siniestra. De Carlitos nunca nadie sabe nada así que se presume que sigue igual.
- Jajaja, ese Carlitos…es inevitable no extrañarlo.
Cuando lo miro, sumido en esta miseria, dan ganas de internarlo o algo así. Pero cuando hablo con él me doy cuenta que está cuerdo, que funciona bien, solo que decide vivir aquí encerrado. Si por lo menos produjera algo…
- Y tu hace cuanto que no…?
- Siempre lo hago solo que no dejo huellas.
- Por qué?
- Porque no tiene sentido, además si vieras lo que hago estarías mas que de acuerdo en no registrarlas.
Hubo un tiempo en que lo envidiaba, cuando todos le decíamos que aprovechara lo que tenía, que la cortara con el cuestionamiento eterno. El tuvo tanta libertad en una época, podía hacer practicamente lo que quisiese. Mientras el resto de los mortales tenemos que encerrarnos en trabajos aburridos para poder llegar a fin de mes y darnos algún gusto módico. Y él podía hacer lo que quisiera, tenía el mundo en el bolsillo. Pero apenas podía levantarse de la cama, a veces le tomaba 6 hrs salir de entre las sábanas, porque se quedaba pensando si valía la pena o no levantarse. Por eso ya no lo envidio, porque esa genialidad que posee viene maldita, por eso ya no le digo nada. Además no hay nada que decirle, solo si quiero hacerlo enojar, pero ahora que ya no le queda nadie, para qué molestarlo? Su familia cercana falleció, y como que yo soy lo único que tiene. Yo me conformo con que tenga un techo, una cama y plata pa comer (aunque casi puro se la toma).
- Has escuchado este grupo???
- No, pero está re bueno.
- Los fui a ver en vivo el otro día.
- Saliste de la casa??? que bueno!
- Ya si no es para tanto, me gusta ver música en vivo. Solo que no me gusta estar entre la gente. Es tan horripilante, tu…uno cree que en-ahí las cosas son distintas, que hay una especie de integridad, de contenido valórico superior, pero NO. No importa donde vayas, no importa, en todos lados es lo mismo, lo odio. No lo soporto, en el metro, en los cafés. Esas luces, los abrigos y sombreros, el maquillaje. Me dan ganas de vomitar, tengo que cerrar los ojos durante todo el concierto, no puedo verlo, me choca la carencia de diferencia. No la veo, no es distinto a todo lo otro, es lo mismo. Todos ponen la misma cara, apuntan a donde mismo, solo que aquí se visten de negro. Son otros los códigos pero el mismo paradigma, y me da asco.
- Por qué???
- Porque yo no quiero ser así, me refriega en la cara que estoy mal. Es tan humillante, yo quise ser como ellos alguna vez, vivir como polilla, pero fracasé. Y vivir al margen en el fondo es vivir como ellos, ellos siempre ganan. Y yo siempre pierdo. Quieres un cigarro???
- Ok.
Se levantó a buscar el encendedor hablando solo revisando por todos lados y agitando las manos como despejando el aire. Cuando volvió venía hablando de otra cosa.
- …entonces me di cuenta que las mujeres en general no pueden abstraer la obra del artista. Les gusta el artista, no la obra. En cambio a los hombres en general nos gusta la obra más allá del artista. Un hombre perfectamente puede encontrar una obra mala de su artista favorito, en cambio una mujer gusta de cualquier cosa mientras venga de su artista favorito. Tienes idea de cuantas mujeres son fans de Mike Patton??? Y si les muestras algo que sigue la misma dirección que lo que hace él pero que es mejor no les gusta porque no es Mike Patton. Y ellas te dicen que lo aman, no te dicen que aman su música.
- Cuando te diste cuenta de eso?
- El otro día con el fútbol.
- Pero a ti no te gustan los chancho en piedra porque te caen mal, entonces no estás no-abstrayendo la obra del artista???
- Eso no es lo mismo – me dijo mirándome a los ojos y apuntándome con el dedo índice con una firmeza que intimidaba.
- A mi me dan lo mismo los chancho en piedra, no me caen mal ni bien, pero no soporto su música por el efecto que tiene en la gente. Mi incapacidad es de abstraer la obra del espectador. Tu sabes que lo mismo me pasa con Faith no More, David Bowie, Opeth, Tool, Iron Maiden…hablan tantas estupideces a su alrededor que los destruyen.
- Si…
- Yo un tiempo hacía cosas que los otros decían que eran difíciles, pero…
“Ellos se levantan de la cama todos los días, salen a la calle, respiran, se miran al espejo, toman café, conversan con otros seres humanos. Realizan actividades de una complejidad extrema como peinarse. Y eso si que es difícil, saludar a alguien en la calle, darle tu cara, tu mano, mirarlo a los ojos y ver a otro ser humano, con sentimientos, con recuerdos y sueños. Mirar la hora y darte cuenta que estas muriendo y cada vez más viejo, leen diarios que hablan de injusticia y dolor, de atropellos a la humanidad. Leen revistas de gente que es superior a ellos, observan sus rostros y cuerpos perfectos en las portadas, sus mansiones y limusinas, sus vacaciones en paraísos tropicales, y después cierran la revista salen de un transporte público asfixiante a una calle sucia, a una casa llena cuentas impagas, a una familia sin amor…lo que yo hacía era un juego de niños al lado de eso”.
Me abruma que haya llegado a este punto, que pasó en el camino? A lo mejor él tiene razón, lo que hace nunca tuvo nada de genial ni nada de trascendente, por eso terminó aquí, encerrado pensando estas cosas. Yo le tenía fé, no sé si tiene razón, pero yo creo que pude abstraer su obra de él mismo, por eso mismo me gustaría verlo de pie, creando de nuevo. Es decir, me gustaría verlo bien porque lo estimo y hemos sido amigos (practicamente familia) por tantos años, pero además de eso, quiero verlo activo de nuevo porque su obra me gusta, y se está perdiendo. Cómo nunca nadie más después de Ester quiso hacerse cargo de él??? Te juro que no es mala persona, de hecho cuando está bien es increíblemente agradable. Esas veces que lo vi bien hace años daba la impresión que iba a ser un padre genial, cariñoso, cuidadoso, metódico como para todo. Pero nunca supo cuidar de si mismo, míralo ahora, con los ojos perdidos, quizás que se ha estado metiendo además de lo usual.
- Ya old friend, me tengo que ir, la Nelita me espera.
- May the gods bless your pace my good old friend…eres fiel como el mal aliento mi hermano.
- Cuidate, no le pongas tanto. Gracias por el pucho.
- Gracias a ti por el pack. Au revoir.
- A bien tôt.
Cuando salí a la calle me detuve a encender un cigarrillo, y de pronto me vinieron a la cabeza sus frases por un minuto. Vi una pareja saludándose en una esquina, un kiosko lleno de letras y fotos, un niño jugando con un perro, alguien fumando en una ventana, una vieja barriendo la calle. Por un segundo como que entendí esa complejidad de la que hablaba él, lo abrumante de lo cotidiando, lo misterioso de nuestra existencia. Pero mi cuerpo dió un paso por inercia, y al sentir el movimiento puse a un lado el cuestionamiento, lo dejé fuera de su casa bien oculto, para recogerlo la próxima vez que venga a verlo con un six pack bajo el brazo.

jajajajajja
- clap, clap, clap, clap -
Cuando leí ese cuento terminé con dolor de cabeza.